Guía práctica

CV y carta para la industria farmacéutica: cómo adaptarlos

Un CV académico y un CV para la industria farmacéutica no se leen igual. Esta guía explica qué quitar, qué añadir y cómo traducir años de tesis o de laboratorio en algo que un reclutador de industria entienda en diez segundos. Incluye además cómo se escribe la carta de presentación, con cuatro modelos propios para perfil junior, doctorado o postdoc, calidad o producción y visita médica.

Act. 05·10·2026 19 min de lectura
LinkedIn
Equipo de un laboratorio farmaceutico en la oficina
En resumen

El CV y la carta para industria en cinco puntos

  1. Un CV académico lista publicaciones y congresos; un CV de industria lista resultados y el puesto al que se aplica.
  2. La tesis y las técnicas de laboratorio se traducen a lo que el puesto pide, y una página es suficiente para un perfil junior.
  3. El CV se adapta a cada oferta, y su formato importa: un sistema automático de filtrado puede leer mal tablas o columnas.
  4. La carta de presentación ocupa como máximo una página y, según Europass, se organiza en tres párrafos: motivación, por qué eres la persona adecuada y por qué la empresa encaja contigo.
  5. Si envías la candidatura por correo, el SEPE recomienda escribir la carta en el cuerpo del mensaje y adjuntar el CV en PDF.

El CV que se usa para pedir una plaza de investigador o para publicar un artículo no es el que espera un reclutador de industria. No porque la ciencia valga menos, sino porque busca otra cosa: no cuánto has publicado, sino qué puedes hacer en el puesto. El cambio no es solo de contenido, también de formato, de extensión y de cómo se explica un cambio de sector cuando no hay experiencia previa en una empresa. Esta guía recorre cada una de esas partes y termina con la carta de presentación, que acompaña al CV y tiene sus propias reglas. Forma parte de la guía de industria farmacéutica.

§ 01

¿En qué se diferencia un CV académico de uno de industria?

El CV académico ordena por publicaciones, congresos y líneas de investigación. El de industria ordena por experiencia relevante para el puesto, con resultados concretos delante.

«Publicaciones y congresos frente a experiencia relevante y resultados.»

Un reclutador de industria dedica segundos a la primera lectura de un CV. Si tiene que buscar entre diez líneas de publicaciones para encontrar la experiencia que le interesa, pasa al siguiente candidato. El orden importa tanto como el contenido.

SecciónCV académicoCV de industria
Primer bloqueFormación y líneas de investigaciónResumen de objetivo y experiencia relevante
PublicacionesListado completo, a veces de varias páginasLas más relevantes, resto enlazado aparte (ORCID)
TécnicasListadas por sí solasLigadas a un proyecto y a un resultado
Tesis doctoralDescrita como investigación científicaDescrita como gestión de un proyecto de varios años
ExtensiónSin límite fijo, puede ir a varias páginasUna página en un perfil junior
Tabla elaborada por FarmaSkills con las diferencias más habituales entre un CV académico y uno adaptado a la industria.

§ 02

¿Cómo se traduce la tesis o el laboratorio a un CV de industria?

Se traduce en habilidades transferibles: gestión de un proyecto a varios años, análisis de datos, trabajo bajo protocolo, redacción técnica, coordinación con otros equipos.

«La tesis es un proyecto de varios años: se cuenta como tal, no como una lista de experimentos.»

Una tesis doctoral es, en la práctica, la gestión de un proyecto de tres a cinco años, con planificación, hitos, gestión de recursos limitados y comunicación de resultados. Eso es lo que se destaca, no la técnica de laboratorio en sí. Si la tesis incluyó colaboración con otro grupo o con una empresa, esa coordinación entre equipos también cuenta.

Un par de ejemplos de esa traducción, de frase académica a frase de industria: «Realicé un western blot para detectar la expresión proteica en muestras de tejido» se convierte en «Ejecuté ensayos analíticos siguiendo protocolo estandarizado, con registro de resultados conforme a buenas prácticas de documentación». «Presenté los resultados en tres congresos internacionales» se convierte en «Comuniqué resultados técnicos a audiencias especializadas, en español e inglés». La técnica sigue siendo la misma, pero la frase ahora describe una competencia (seguir protocolo, documentar, comunicar) en vez de un hecho aislado (qué técnica usé, dónde publiqué).

§ 03

¿Qué tiene que llevar un CV de industria?

Datos de contacto, un resumen de dos líneas con el objetivo profesional, experiencia relevante con resultados, formación, e idiomas y herramientas si son relevantes para el puesto.

«Contacto, resumen, experiencia con resultados, formación, idiomas.»

El orden de esos bloques no es arbitrario: va de lo más rápido de verificar (contacto) a lo que requiere más lectura (formación), pasando primero por lo que decide si el reclutador sigue leyendo (el resumen y la experiencia). Un resumen de dos líneas bien escrito responde a una sola pregunta: qué tipo de puesto busca este candidato y con qué se puede quedar el reclutador tras leerlo, antes incluso de llegar a la experiencia detallada.

Cada línea de experiencia se escribe con un verbo de acción y, si es posible, un resultado medible: no «participé en un proyecto de investigación», sino «coordiné un ensayo con 40 muestras y entregué el informe final en el plazo previsto». El detalle exacto importa menos que mostrar que hubo una entrega concreta.

Lo que se destaca en cada línea cambia según el departamento al que se aplica, no es el mismo CV el que se manda a I+D que el que se manda a ventas. Para un puesto de CRA o de I+D conviene subrayar el seguimiento de protocolo y el manejo de datos. Para uno de calidad, la documentación y la atención al detalle en el registro de resultados. Para uno regulatorio, la capacidad de trabajar con normativa y plazos administrativos. Para uno de ventas, cualquier experiencia de comunicación con públicos no especializados, como la docencia o la divulgación. El puesto junior de cada departamento ayuda a decidir qué palabras usar en cada caso.

Cómo se adapta el CV si no se tiene experiencia en la industria

Poniendo por delante lo transferible: prácticas, cursos específicos del sector, o cualquier proyecto académico que se pueda describir en términos de resultado, aunque el entorno haya sido la universidad y no una empresa. No tener experiencia laboral en una compañía farmacéutica no es lo mismo que no tener nada que aportar: unas prácticas bien elegidas, un trabajo de fin de máster hecho en colaboración directa con una empresa, o un curso de formación específica del sector (como uno de buenas prácticas clínicas o de normas de correcta fabricación) cuentan como una señal real de interés genuino, no como simple relleno del documento. Lo que definitivamente no funciona es dejar el CV completamente en blanco de esa parte y esperar a que el resto (solo la carrera, solo la tesis) hable por sí solo: un reclutador que ve un CV sin ninguna referencia al sector concreto suele asumir que el candidato aplica en bloque a muchas ofertas distintas, sin haber pensado específicamente en esta.

Qué errores son más comunes en un CV de industria

Listar técnicas de laboratorio sin decir para qué sirvieron, un objetivo profesional genérico que serviría para cualquier oferta, y no repetir ninguna de las palabras clave que usa la oferta concreta a la que se aplica. El primer error, muy habitual, es listar técnicas («PCR, HPLC, western blot») como si fueran un currículum completo por sí mismas, sin decir nunca en qué proyecto concreto se usaron ni para qué sirvió finalmente el resultado obtenido. El segundo es un resumen inicial que podría estar en cualquier CV de cualquier sector: «profesional motivado, con capacidad de trabajo en equipo y ganas de aprender» no dice nada que distinga a un candidato de otro. El tercero, cada vez más relevante porque muchas compañías de tamaño mediano o grande usan ya un sistema automático de filtrado de candidaturas (conocido como ATS) antes de que un humano llegue a leer el CV, es no usar ninguna de las palabras concretas que aparecen literalmente en la oferta: si la oferta pide «experiencia en entorno GMP» y el CV dice «experiencia en fabricación regulada», el sistema puede no relacionar ambas expresiones aunque signifiquen lo mismo.

Qué formato y diseño debe tener el CV

Sencillo y en texto legible por un sistema automático: sin tablas complejas, columnas múltiples ni imágenes que sustituyan al texto, en formato PDF salvo que la oferta pida otra cosa. Un CV con columnas, tablas o iconos decorativos puede verse bien a simple vista y, al mismo tiempo, resultar ilegible para el sistema automático de filtrado que muchas compañías usan antes de que un humano lo revise: ese software a veces no lee bien el texto dentro de una tabla o de una columna estrecha, y puede saltarse información entera. Un formato de una sola columna, con títulos de sección claros y convencionales (experiencia, formación, idiomas) y sin gráficos ni barras de nivel de idioma que sustituyan al texto plano, es una opción bastante más segura que un diseño visualmente más trabajado pero difícil de procesar automáticamente por ese tipo de software. El PDF es el formato más habitual y el más seguro, salvo que la oferta pida explícitamente Word u otro formato distinto.

Cómo se explica un cambio de sector, por ejemplo de la universidad a la empresa

Con una frase directa en el resumen inicial que diga hacia dónde se dirige el candidato, y no dejando que sea el reclutador quien tenga que adivinar por qué alguien con un perfil académico aplica a un puesto de empresa. Quien pasa de un postdoctorado largo o de varios años de investigación puramente académica a su primer puesto en la industria se enfrenta a una pregunta implícita en la cabeza del reclutador, aunque nadie la formule nunca en voz alta durante el proceso de selección: ¿por qué ahora, y por qué precisamente esta empresa en concreto y no otra cualquiera? No responderla no la hace desaparecer, solo la deja sin contestar. Una frase como «investigador con seis años de experiencia en biología molecular, en transición a un puesto de calidad en la industria farmacéutica, con formación específica en normas de correcta fabricación» resuelve esa pregunta en la primera línea, en vez de obligar al reclutador a reconstruir la historia leyendo entre líneas el resto del documento.

§ 04

¿Cuánto tiene que ocupar el CV?

Una página para un perfil junior o de primer cambio de sector. El listado completo de publicaciones, si hace falta, se enlaza aparte.

«Una página; el listado completo de publicaciones va aparte.»

Un CV largo no demuestra más experiencia, demuestra que no se ha hecho el trabajo de seleccionar qué es relevante para ese puesto en concreto. Un enlace a un perfil de investigación (ORCID, Google Scholar) cubre lo que el CV de una página no puede detallar. Un perfil sénior, con varios puestos previos en empresa, sí puede justificar una segunda página, pero incluso entonces la regla no cambia: cada línea tiene que ganarse su sitio con algo relevante para el puesto al que se aplica, no solo por antigüedad.

Bolsa de Prácticas

Ofertas de prácticas en Industria farmacéutica: ¿cuáles están abiertas?

Las publicamos cada semana en la bolsa de prácticas. Estas son las últimas de Industria farmacéutica.

«Prácticas y primeros puestos de Industria farmacéutica, cada semana.»

Ofertas de prácticas y empleo junior · actualizada el 19 de septiembre de 2026
Puesto Empresa Área Ubicación
International Mobility Trainee Grifols Recursos Humanos Sant Cugat del Vallès
Trainee Filling Release Grifols Operaciones y Calidad Parets del Vallès
Global Hub Medical Affairs Dermatology Trainee Almirall Medical Affairs Barcelona
Talent Acquisition Intern (International Recruitment) Siegfried Recursos Humanos El Masnou

Estas son las 4 más recientes. Al suscribirte ves la recopilación completa, con el enlace de cada oferta.

§ 05

¿Hay que adaptar el CV a cada oferta?

Sí. Se reordena la experiencia según lo que pida cada oferta y se usan, cuando encajan de verdad, las mismas palabras que usa la oferta para describir el puesto.

«Se reordena y se ajustan las palabras a las de la oferta.»

No se trata de inventar experiencia, sino de decidir qué parte de la experiencia real se pone primero según lo que pide cada puesto. Un mismo perfil puede llevar por delante la parte analítica para una oferta de I+D y la parte de coordinación de proyecto para una de Project Management.

Hace falta adaptar también el perfil de LinkedIn

Sí: el perfil de LinkedIn conviene que use el mismo lenguaje de industria que el CV, no el lenguaje académico. Suele ser lo primero que consulta un reclutador justo después de leer el CV: si sigue redactado en clave puramente académica (títulos de publicaciones, líneas de investigación) mientras el CV ya está bien adaptado a industria, transmite exactamente la misma señal de desajuste que un CV sin adaptar, solo que ahora en el canal siguiente. La carta de presentación tiene su apartado propio más abajo.

§ 06

Carta de presentación sin experiencia: ¿cómo se escribe para la industria farmacéutica?

Sin experiencia laboral, la carta no pasa de una página, lleva tres párrafos y se apoya en prácticas, trabajos de estudio y ejemplos propios.

«Una página, tres párrafos y un ejemplo propio por cada requisito de la oferta.»

La carta de presentación explica por qué te presentas a un puesto concreto de una empresa concreta. El CV cuenta lo que has hecho, y la carta une esa información con lo que pide la oferta. Quien selecciona recibe las dos cosas juntas, así que conviene que no digan lo mismo. Esta parte de la guía se centra en la carta. Para el documento que la acompaña, tienes los apartados anteriores.

Dos fuentes oficiales dan pautas muy parecidas. Europass, la plataforma europea para crear CV y cartas, pide que la carta no pase de una página y la divide en tres párrafos: la motivación de tu candidatura, por qué tu candidatura es la idónea para el puesto y por qué la empresa se adecúa a lo que buscas. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), en su ficha de CV y carta de 2025, pide que sea simple, estructurada y personalizada, única para cada candidatura. Los cuatro modelos de esta guía siguen ese esquema. Ambas fuentes se consultaron el 2 de octubre de 2026.

Quien aún no ha trabajado en el sector tiene menos que contar, y por eso cada frase de la carta debe llevar un hecho. Farmaindustria, en su guía para conseguir prácticas del 21 de mayo de 2025, dice que la aplicación online incluye el currículum y, en algunos casos, una carta de motivación, y recomienda destacar el interés en el sector y las habilidades relevantes. La carta de un perfil junior hace justo eso, con una condición: el interés se demuestra con algo que ya hayas hecho, como una asignatura, unas prácticas o un trabajo de laboratorio. Cómo se prepara el CV en ese caso está en el apartado sobre cómo se adapta el CV si no se tiene experiencia.

Antes de escribir: lee la oferta y busca a quién va dirigida

Europass aconseja leer con atención el anuncio y destacar en la carta las capacidades más adecuadas para los requisitos del puesto. También recomienda usar, al enumerar tus aptitudes, las palabras clave que puedan aparecer en el anuncio. El SEPE añade que cada vez son más habituales los procesos de selección con programas que rastrean palabras clave, y que conviene usar las mismas que el texto de la oferta.

Antes de empezar, subraya en la oferta tres o cuatro requisitos y busca un ejemplo tuyo para cada uno. Lee también la web oficial de la compañía y elige uno o dos aspectos que te interesen de verdad. Europass pide justo eso: informarte sobre la empresa y mencionar uno o dos aspectos clave. Si el anuncio da el nombre de quien selecciona, dirígete a esa persona. El SEPE recomienda dirigir la documentación a una persona concreta, con su cargo, y, si no sabes el nombre, escribir «Al responsable de personal» o una fórmula similar.

Qué lleva cada uno de los tres párrafos

El primer párrafo dice a qué puesto te presentas y dónde has visto la oferta. Después, en una o dos frases, explica qué te lleva a pedirlo. El motivo tiene que poder comprobarse en tu CV: un estudio, unas prácticas, un proyecto. Una frase como «siempre he admirado a esta empresa» no aporta nada que el seleccionador pueda contrastar.

El segundo párrafo es el núcleo de la carta. Toma los requisitos que subrayaste y responde a cada uno con una situación concreta de tu CV, contada en una o dos frases: qué hiciste, con qué método y qué quedó de ello. Europass recomienda hacer referencia a aspectos concretos del CV. No hace falta repetirlos todos, porque el CV va adjunto, y la carta elige los dos o tres que más se acercan al puesto. Un resultado solo entra si es tuyo y lo puedes demostrar. Si no tienes una cifra, describe el hecho sin inventarla. Es preferible una frase verdadera sin número que un número que no sepas explicar si te lo preguntan.

El tercer párrafo une lo que has leído en la web oficial de la empresa con lo que buscas. Puede ser un área terapéutica, un tipo de planta, un programa de formación o una forma de trabajar que la propia compañía describe. Cita solo lo que la empresa publica y no lo adornes. Si no encuentras nada que te interese de verdad, es una información útil antes de enviar la candidatura.

Cierre de la carta y envío por correo o por portal de empleo

El SEPE indica que al final de la carta debe aparecer tu interés en una entrevista personal. Basta con una frase: quedas a disposición para ampliar la información y adjuntas el CV. No prometas nada sobre lo que harás en el puesto ni afirmes que serás la mejor persona para él. Deja que el contenido hable. Europass pide, además, un estilo educado y formal, sin faltas de ortografía, y una fuente sencilla de tamaño 11 o 12 con interlineado de 1 o 1,5.

El SEPE ofrece varias pautas prácticas para el envío. Manda la candidatura desde un correo neutro que contenga tu nombre. Menciona el puesto o la referencia en el asunto, y no uses un asunto genérico como «solicitud» o «CV». Adjunta el CV, preferiblemente en PDF. La carta puede ir como archivo adjunto o escrita en el cuerpo del mensaje, y el SEPE considera esta segunda opción la más recomendable en la actualidad y más reducida: quien recluta ve el texto de inmediato y abre el CV solo si le convence. Si te registras en un portal, aprovecha el campo para adjuntar documentos y sube ahí la carta. Antes de enviar, repasa el mensaje tres veces: que escribes a la empresa correcta, que has adjuntado los documentos y que no hay faltas.

Qué dejar fuera de la carta

El SEPE recomienda no incluir en el CV expectativas salariales ni datos personales como el estado civil, los hijos, la religión o las ideas políticas. Aplica el mismo criterio a la carta. Tampoco copies una carta anterior sin adaptarla: el SEPE pide que sea única para cada candidatura. Si hablas de proyectos de tu laboratorio, no reveles datos que no sean públicos. Y si una frase de la carta no se puede sostener con algo de tu CV, quítala antes de enviarla.

Qué cambia en la carta según el perfil

El esquema de tres párrafos es el mismo para todos. Lo que cambia es qué ejemplos eliges y qué dejas fuera. La tabla resume el criterio que aplican los cuatro modelos que vienen a continuación.

PerfilQué destacarQué evitar
Junior sin experienciaPrácticas, trabajo de fin de estudios, laboratorio docente, idiomasDecir que tienes ganas de aprender sin un ejemplo
Doctorado o postdocMétodo, gestión de un proyecto, documentación, trabajo en equipoDetalle técnico de la tesis que la oferta no pide
Calidad o producciónRigor, registro ordenado de datos, seguimiento de procedimientosNombrar normas que no hayas aplicado
Visita médicaComunicación, conocimiento científico, organización de tu trabajoAfirmaciones sobre medicamentos y promesas de resultados
Tabla elaborada por FarmaSkills con criterio propio, a partir de las pautas de Europass y del SEPE y de la página «Perfiles y puestos de trabajo» de Farmaindustria (Jóvenes en Farma), consultadas el 2 de octubre de 2026.

Modelo de carta para un perfil junior sin experiencia

Es el caso de quien acaba de terminar una carrera o un ciclo y se presenta a su primer puesto en el sector. Si aún no sabes a qué tipo de puesto presentarte, empieza por la guía de cómo trabajar en la industria farmacéutica sin experiencia.

Estimado/a [nombre de la persona de selección]:

Sustituye cada corchete por un dato real y borra los que no tengas. Si en la oferta no aparece ningún requisito que puedas cubrir con un ejemplo, valora si es el puesto adecuado antes de enviar la carta.

Modelo de carta para un doctorado o postdoc que cambia de sector

En una candidatura académica se explica el tema de investigación y su aportación al campo. En una carta para industria, quien lee busca saber si puedes hacer lo que pide la oferta. Tu investigación es la prueba, y la carta elige de ella lo que tiene relación con el puesto. La página de perfiles de Farmaindustria menciona el doctorado como formación complementaria en perfiles como investigación preclínica, ensayos clínicos y ciencia de datos, y no lo cita en otros. Si tu oferta no lo pide, no abras la carta con el título.

Elige dos o tres capacidades que la oferta nombre y que tu trabajo haya ejercitado, por ejemplo planificar un proyecto con plazos, documentar para que otra persona repita el trabajo o coordinarte con colaboradores. Cuenta cada una con un hecho de tu etapa de investigación, en lenguaje que entienda alguien ajeno a tu línea. El resto del detalle técnico se queda en el CV, donde ya has traducido la tesis como se explica más arriba.

Estimado/a [nombre de la persona de selección]:

Modelo de carta para calidad o producción

La página de perfiles de Farmaindustria describe el control de calidad con puestos de técnico y analista de laboratorio, y pide para ellos formación universitaria en ciencias de la salud o formación profesional de técnico analista de laboratorio. Para garantía de calidad cita formación en las actividades que definen las normas de correcta fabricación (GMP). Para producción nombra, como formación complementaria, el conocimiento de las normas de correcta fabricación y de distribución (GMP y GDP), de las normas ISO y de los procedimientos operativos estándar (SOP).

Para escribir la carta no necesitas saberlo todo. Si lo has aplicado en unas prácticas o en un laboratorio, puedes decirlo con un ejemplo. Si solo lo conoces por haberlo estudiado, conviene escribir exactamente eso. Una carta que presume de una norma y se desmonta en la entrevista hace más daño que una carta sencilla y exacta.

Estimado/a [nombre de la persona de selección]:

Modelo de carta para visita médica

Farmaindustria incluye al visitador médico dentro del perfil de ventas, junto con el representante de ventas. Indica como formación reglada la universitaria, preferiblemente en ciencias de la salud, y como formación complementaria las técnicas de ventas, el conocimiento del producto, las habilidades comerciales y la omnicanalidad. De ahí salen los ejemplos que encajan en la carta: cómo explicas un contenido técnico a otras personas, cómo organizas tu trabajo y qué has hecho para conocer el sector.

Nuestra recomendación es que la carta no mencione ningún medicamento concreto ni sus indicaciones. La carta sirve para presentar tu candidatura, y los productos tienen su propio lugar en la entrevista. Si has trabajado de cara al público o has presentado trabajos ante un grupo, cuéntalo con un hecho concreto. Si tu perfil es de ciencias de la salud, dilo con la titulación y deja el resto para el CV.

Estimado/a [nombre de la persona de selección]:

Los cuatro modelos son redacción propia de FarmaSkills. Las fuentes oficiales no publican modelos de carta para la industria, y ninguna compañía ha validado estos textos. El conocimiento del sector se adquiere aparte de la carta: si quieres entender cómo se organizan los departamentos y qué hace cada uno antes de elegir a qué puesto presentarte, el Curso de especialización en Industria Farmacéutica y Biotech de FarmaSkills lo explica paso a paso.

Preguntas frecuentes sobre el CV y la carta de presentación en la industria farmacéutica

  1. ¿Cómo adapto mi CV académico a la industria farmacéutica?

    Reordenando el contenido: la experiencia relevante y los resultados van delante, y la tesis o el laboratorio se traducen a habilidades transferibles como gestión de proyecto o análisis de datos.

  2. ¿Cuántas páginas debe tener un CV para la industria farmacéutica?

    Una página para un perfil junior o de primer cambio de sector. El listado completo de publicaciones se enlaza aparte si hace falta.

  3. ¿Cómo se cuenta una tesis doctoral en un CV de industria?

    Como la gestión de un proyecto de varios años: planificación, hitos, gestión de recursos y comunicación de resultados, no como una lista de técnicas de laboratorio.

  4. ¿Qué errores son más comunes en un CV de industria?

    Listar técnicas sin decir para qué sirvieron, un objetivo profesional genérico y no usar las palabras clave de la oferta, algo que además puede hacer que un sistema automático de filtrado descarte el CV.

  5. ¿Hay que adaptar también la carta de presentación y LinkedIn?

    Sí. La carta debe ser única para cada candidatura, con tres párrafos que expliquen por qué ese puesto y esa empresa, y el perfil de LinkedIn debería usar el mismo lenguaje de industria que el CV, no lenguaje académico.

  6. ¿Qué formato es mejor para un CV de industria: PDF o Word?

    PDF, salvo que la oferta pida otra cosa, con una sola columna y sin tablas ni gráficos que un sistema automático de filtrado pueda no leer bien; el mismo cuidado con el formato sirve para explicar un cambio de sector con una frase directa en el resumen, en vez de dejar que el reclutador tenga que adivinarlo.

  7. ¿Cuánto debe ocupar una carta de presentación?

    Europass y el SEPE coinciden en que no debe pasar de una página. Europass propone tres párrafos breves, una fuente sencilla de tamaño 11 o 12 y un interlineado de 1 o 1,5. Ninguna de las dos fuentes fija un número de palabras, así que esta guía tampoco lo hace.

  8. ¿La carta de presentación sustituye al CV o lo acompaña?

    Lo acompaña. Según el SEPE, la carta resalta tu motivación por la empresa o el puesto y aporta información complementaria que no aparece en el CV. Por eso conviene no repetirlo: la carta elige dos o tres ejemplos y el CV adjunto da el detalle.

  9. ¿Hace falta una carta de motivación para unas prácticas?

    Depende de la empresa. Farmaindustria, en su guía del 21 de mayo de 2025, dice que la aplicación online incluye el currículum y, en algunos casos, una carta de motivación, en la que conviene destacar el interés en el sector. Mira la convocatoria concreta antes de decidir si la envías.

  10. ¿Cómo escribo una cover letter en inglés para una farmacéutica?

    Usa el mismo esquema de tres párrafos y escríbela en el idioma del anuncio. Europass da instrucciones y consejos para la carta, y su web indica que permite crearlas en 31 idiomas. Europass pide además que no haya faltas de ortografía, así que conviene que alguien la revise.

Industria farmacéutica

Más sobre Industria farmacéutica

Dónde trabajan hoy nuestros alumnos

Industria farmacéutica

Lo que publicamos sobre Industria farmacéutica, en tu correo.

Guías de puesto, sueldos y novedades de Industria farmacéutica. Solo de esta área.

"*" señala los campos obligatorios

Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.
Nombre*
Nombre*